Dicho todo esto, las últimas tendencias en el vino de Jerez ofrecen deliciosos descubrimientos que a menudo se salen de lo estrictamente amparado por el reglamento de la denominación de origen. Son pequeñas joyas con las que se rescatan prácticas antiguas o tradiciones olvidadas.

Williams & Humbert
  • Hablo de esos vinos blancos con crianzas cortas bajo velo de flor, o sin velo de flor, que tratan de poner en valor una viña de especial interés, como están haciendo José Estévez, Jesús Barquín y Equipo Navazos.
  • Hablo de vinos de crianza biológica de alta gama, sacas especiales, con indicación de la fecha de embotellado, como está haciendo Williams & Humbert.
  • Hablo de vinos de crianza biológica u oxidativa sin encabezar, como están haciendo Willy Pérez o Ramiro Ibáñez. 
  • Hablo de espumosos de variedades tradicionales plantadas en suelos de albariza (uno de los valores que diferencia a Jerez de cualquier otra región vinícola del mundo), como está haciendo Forlong.
  • Hablo de vinos que recuperan variedades históricas o los tintos de Tintilla de Rota. En general, vinos que devuelven el protagonismo a la viña en Jerez, a sus suelos y a la viticultura.

Todos ellos suponen felices motivos por los que adentrarse en el universo inacabable del vino de Jerez. Personas que están trabajando por acercar sus vinos a nuevos consumidores y tratando de que esta región, con una tradición vinícola milenaria, cobre cada más la relevancia y atención que merece. 

Espero que esta guía te haya resultado útil. Si tienes cualquier duda o estás pensando en organizar una cata con vinos de Jerez, escríbeme a concha.hierro@gmail.com. Estaré encantada de charlar contigo y que nos pongamos manos a la obra.